11 abril 2014

Reseña: Ardores que matan - Ramón Córdoba

Título original: Ardores que matan (de ganas).
Autor: Ramón Córdoba.
Sello: Punto de lectura.
Género: Contemporánea.
Edición: 2014.
Páginas: 168.
Precio: $239.

Un poco del texto de contraportada: “Como sabemos, en cosas de amores lo común es fracasar”. Con estas palabras lapidarias da inicio esta novela que narra, en primera persona, las aventuras y desventuras de un contador de medio pelo —además de burócrata y profesor universitario—, que forma parte de una banda masculina autodenominada Los Cachondos, cuyo único propósito y móvil vital es llevar a la cama al mayor número posible de mujeres, sin mediar compromiso y sin involucrar otro sentimiento que el de la pasión y el deseo carnal.

Mi opinión: Narrado en primera persona, a través de poco más de cincuenta apartados/capítulos, Ramón Córdoba nos presenta en Ardores que matan (de ganas), "una retacería de muchas historias" —como él mismo la nombró—. Que por cierto, a este punto, tanto se justifica el autor de lo que hace y de lo que no logra hacer, que una de sus frases define perfecto a su creación:

“El monstruo sigue ahí, y no hay trazas de
que alguna vez caiga el rayo y le dé vida”.

En fin... el lenguaje coloquial con que está escrito se agradece, y a su vez se disfrutan muchos episodios del libro. No obstante, me pareció cargado de expresiones despectivas hacia la mujer… como si fueron empleadas para conseguir un tono realista, como si no, no es algo con lo que esté de acuerdo, ni siquiera para leer.

Por otro lado, y como curiosa contraparte, algunas líneas me parecieron preciosas, proveedoras de cierta cercanía, pero ciertamente mi lectura fue de un gusto atribulado, al no poder identificarme con las divagaciones que, supongo, son parte del estilo del autor (o si no, de la idea general de la novela), y la realidad es que, además, esta publicación pierde muchos puntos, a mi consideración, con el exceso de eufemismos —que a la larga, me parece, se volvieron disfemismos— que se exponen a cada página.

Finalmente, no sé si podría recomendar este título. De verdad quería que me gustara mucho, y aunque mi opinión está divida, tal vez llegué a él con ciertas expectativas, de modo que ahora creo que sus lectores potenciales se hayan en un grupo muy reducido, y no porque no se entienda la historia, sino porque no es de un gusto genérico, es decir, Ardores que matan (de ganas), se desenvuelve en torno a un puñado de especificidades: es para quien guste de la narrativa contemporánea, realista y de tinte anecdótico... pero, sobre todo, para quien no tenga pegas en materia de género.

Cita para recordar:
Yo soy la furia subterránea, la encarnación  del desengaño, la señal de advertencia colocada donde termina el territorio de las ensoñaciones. Soy, incluso, un beso del infierno…

Mi puntuación:

*Gracias a la editorial por el ejemplar para reseña.

1 comentario:

Mariana Ponce dijo...

Hola! No había visto tu reseña hasta ahora y la verdad es que agradezco el no haberlo pedido, no se ve nada bien. En fin, gracias por la reseña :) Saludos